jueves, 2 de septiembre de 2010

NO AL SIONISMO, NO AL FASCISMO!!!!! NO AL ESTADO NAZI ISRAELÍ PRO IMPERIALISTA





 Los alienados fachos nos reprochan a los comunistas un supuesto complot judio/sionista y se aprovechan del conflicto israelí/palestino para atacar a todos los judíos sean sionistas o no
nosotros Como ANTIFASCISTAS somos antisionistas, pero NO somos antisemitas, no estamos contra los judíos, estamos contra una ideología  asimilada al fascismo y un Estado, el de Israel, que lleva más de 60 años masacrando al pueblo palestino. 
aquí algunas refutaciones para ustedes nazis vergas:


RESEÑA LIBRO: SIONISMO Y FASCISMO DE LENNI BRENNER
Cuando los sionistas gritaron “¡Heil Hitler!”



Sionismo y fascismo. El sionismo en la época de los dictadores”, de Lenni Brenner es de los libros que se deben consultar y recomendar. Más allá, todo hay que decirlo, de algunas discrepancias que se presenten debido a la interpretación que de algunos acontecimientos históricos hace el autor (sobre la política seguida por los comunistas y socialdemócratas en Alemania en tiempos de Hitler, sobre la posición de la Unión Soviética, sobre la participación de extranjeros en la guerra en España…) lo cierto es que aplicándose a los documentos y datos concretos sobre el sionismo, sus relaciones distantes con el judaísmo, cuando no han sido enemigos, sus acuerdos con Inglaterra para hacerse con Palestina, y sus acuerdos con el nazismo, en esos aspectos el libro es toda una aportación al conocimiento de la realidad histórica y un medio para comprender, tener criterio ajustado a la realidad presente en Palestina.
El libro, por primera vez publicado en el Estado español, es un clásico mundial; editado y vuelto a editar ha sido objeto de estudio en todas las latitudes y ha recibido el bombardeo sionista como otros de importancia similar, lea por ejemplo “La industria del Holocausto”, de Norman Filkenstein, en Editorial Siglo XXI; “La resistencia interior. Historia de la oposición judía al sionismo”, de Yakov M. Rabkin, en Editorial Hiru; “La expulsión de los palestinos”, de Nur Masalha, en Editorial Bósforo; “Israel-Palestina”, de Alain Gresh. Para ponerse al día en la política que lleva a cabo el gobierno español con respecto al pueblo palestino, con la firma de Zapatero, no deje pasar la oportunidad de leer el artículo publicado en rebelion.org el día 17-06-2010 titulado: “Un informe analiza con detalle los actores, las empresas, el comercio de armas y las vinculaciones militares. España-Israel: Relaciones en materia militar armamentista y de seguridad”. Si fuésemos al terreno de la narrativa y la poesía creo imprescindible mencionar una novela fundamental en la literatura europea: “La estética de la resistencia”, de Peter Weis, en Editorial Hiru; también deberíamos tener a mano “Palestina. El hilo de la memoria”, de Teresa Aranguren, en Editorial Caballo de Troya; aquí debería estar un buen número de poetas palestinos empezando por Mahmud Darwis, pero lo dejamos aquí para volver a “Sionismo y fascismo. El sionismo en la época de los dictadores; abre sus páginas con varios párrafos terribles escritos por los sionistas sobre los judíos, las direcciones donde aparecieron y la aclaración pertinente de que no fueron escritos por los nazis. Seguidamente nos pone en la línea de las incompatibilidades entre judíos y sionistas, aunque aprovechándose de la oscuridad producida por la Segunda Guerra  Mundial, los sionistas, judíos de ultraderecha, han mezclado sionismo y judaísmo para sacar beneficio político de ello. Si judaísmo y sionismo son visiones distintas, ¿con qué ideología y con quién o quiénes es compatible el sionismo? Y aquí es donde Lenni Brenner abre las grandes puertas, sin dejar al margen las responsabilidades de los gobiernos europeos y estadounidense con respecto a los judíos perseguidos por los nazis… y los sionistas.
El sionismo si con algo es compatible es con el nazismo. El libro no toca la situación de Palestina y del pueblo palestino, no es su objeto de estudio, el libro se centra en el conocimiento de la creación de las fuerzas sionistas, su postulado político de dominio colonial dictatorial, sus acuerdos comerciales y terroristas con Hitler, y su colaboración con las fuerzas políticas, económicas y militares más reaccionarias que encuentra en su camino para apropiarse de Palestina bajo un pretexto bíblico que adoptan como justificación, a eso suman concepciones racistas como la raza elegida por Dios, a los que Dios ha rebelado su verdad y otras zarandajas de corte nazi que se atribuyen. Toda la verborrea de nazis, fascistas y franquistas les sirve para presentarse bajo la pátina de normalidad, y tiranizar con las armas al pueblo palestino apropiándose de su tierra.
Si el antisemitismo era una constante entre los gobiernos capitalistas que entraban en el siglo XX, el sionismo los apoyó con la idea de obtener de ellos el respaldo suficiente para tomar Palestina, así, tras la Primera Guerra Mundial hicieron acuerdos de colaboración contra la naciente revolución soviética que, precisamente, no era antisemita; lo cuenta Lenni Brenner: “El bolchevismo, una ideología opuesta fundamentalmente al sionismo, había tomado el poder en Petersburgo y estaba siendo enfrentado por la Guardia Blanca zarista y por fuerzas ucranianas, polacas y bálticas financiadas por Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia y Japón. La contrarrevolución se componía de muchos elementos que tenían una larga tradición de antisemitismo y pogromos”. La Declaración de Balfour fue un apoyo a los sionistas para su instalación en Palestina y los sionistas “entendieron que el gobierno británico consideraba como su principal prioridad el aplastamiento de los bolcheviques, lo cual obligaba a portarse adecuadamente en sus actividades en el volátil escenario de Europa del Este”.
Bajo la consigna de “Sangre y suelo” guiaron su política y procuraron carne judía para los gobiernos antisoviéticos que necesitaban culpables de las crisis del capitalismo, y si combatían al movimiento obrero, a los comunistas, los judíos formaron siempre parte del paquete. La sangre estaba entregada a cambio de que les procurasen la colonización de Palestina.
Los escritos de clásicos sionistas dicen que los judíos no son “ni nación, ni pueblo, ni humanos” (Micah Yosef Berdichevsky); son “gitanos, perros, sucios, inhumanos, perros heridos” (Yosef Chaim Brenner); son “parásitos, gente básicamente inútil” (A.D. Gordon), entre su verborrea incluían que los judíos se merecían lo que les pasaba porque habían perdido su carácter como pueblo, se integraban con los demás, no mantenían la limpieza de sangre ni la limpieza económica, por ahí pasaba su antisemitismo. Los historiadores sionistas escribían, dice Brenner, que los antisemitas no tenían la culpa, sino los judíos y su desgracia de vivir en el exilio. Los sionistas discurseaban que vivir fuera de Palestina era la causa principal del antisemitismo, y que recobrarla era la única solución a la cuestión judía. Esa elaboración política hacía de los sionistas una fuente de alimentación de los gobiernos antisemitas y un apoyo incondicional de los nazis… tras su ocupación del gobierno alemán, y antes también: “Hitler… el 6 de junio de 1920 declaró que Palestina era el lugar adecuado para los judíos y que sólo allí podían esperar la consecución de sus derechos”. El discurso de los sionistas no estaba lejos del de Hitler, fíjense en lo que escribía Jacob Klatzin, sionista autor de la Enciclopedia Judaica: “Si no admitimos la legitimidad del antisemitismo, negamos la legitimidad de nuestro propio nacionalismo. …En lugar de establecer asociaciones de defensa contra los antisemitas, que quieren reducir nuestros derechos, debemos establecer asociaciones de defensa contra… los que desean defender nuestros derechos”. De esta manera sostenían los sionistas que los judíos fuera de Palestina se merecían lo que les pasase porque eran intrusos en los demás Estados. Por eso las organizaciones judías de izquierda comunista consideraban a los sionistas “un eco de la línea nazi”; Brenner continúa diciendo que “la derrota del nazismo habría ocurrido si los judíos se hubiesen unido a la clase obrera antinazi”, pero los sionistas ensuciaban el agua entre los judíos y ayudando a Hitler, que organizó mítines anticomunistas para advertir a los jóvenes judíos del peligro de los “asimilacionistas rojos”.
Si los sionistas llegaron a acuerdos con los nazis, antes habían mantenido las mejores relaciones con Mussolini y lo plasmaron en escritos como este de Michael Ledeen: “…en el pasado pudieron surgir incertidumbres acerca de la verdadera naturaleza del fascismo, pero ahora comenzamos a entender su verdadera naturaleza… los verdaderos judíos nunca han luchado contra ustedes”.
La respuesta entre las filas judías de izquierda cuajó en un boicot a la Alemania nazi, y eso que podríamos pensar que parecía bien a los gobiernos europeos y estadounidense, sin embargo hizo que mostrasen los rasgos ocultos hasta entonces, se inquietaron y sus posiciones fueron de lo más diversas para sustanciarse en contra del boicot de una manera o de otra, curiosamente como los sionistas, que agitaban entre la población judía de los diversos países la idea de que era mejor no rebelarse, mientras, de acuerdo con los nazis, llevaban a Palestina a los judíos sionistas adinerados y que consideraban útiles, jóvenes sionistas con profesiones que denominaban constructivas, dejando para los hornos crematorios al resto de la población judía, que les había de servir de justificación histórica para la ocupación colonial de Palestina. La colaboración con los nazis en todos los terrenos, incluido el espionaje, se plasmó de diferentes formas, entre ellas se encuentra una medalla que Goebbels mandó acuñar, en una cara figura la esvástica, en el otro la estrella sionista; otro ejemplo hoy ocultado dice Brenner: “Un aspecto de las leyes (Leyes de Nuremberg, septiembre de 1935, legislación antijudía previa a la Segunda Guerra Mundial) fue el hecho de que …sólo se permitieron dos banderas en el Tercer Reich, la de la esvástica y la azul y blanca sionista”; otro ejemplo es el permiso de la Gestapo en 1935 para que las organizaciones sionistas “utilicen uniformes de puertas adentro porque … su actividad sincera … se cruza con la intención del gobierno del Reich de sacar de Alemania a los judíos.
Las declaraciones programáticas de los sionistas en torno al establecimiento del Estado sionista son numerosísimas, Polkes, dirigente sionista que negocia con las SS el 10 de octubre de 1937, les declara: “El Estado sionista se debe establecer por todos los medios y tan pronto como sea posible”. En 1923, Jabotinsky, dirigente sionista, escribió su tesis sobre la ocupación de Palestina “El muro de hierro (nosotros y los árabes)” donde decía: “La colaboración se debe terminar o implementar contra los deseos de la población nativa. Esta colonización puede, por tanto, continuar y desarrollarse sólo bajo la protección de una fuerza independiente de la población local, un muro de hierro que la población nativa no pueda romper. Ésta es, al completo, nuestra política hacia los árabes. Una reconciliación voluntaria con los árabes está fuera de cuestión ahora o en el futuro cercano”.
Hubo sionistas que esperaban algún acuerdo de paz apoyándose en los ocupantes británicos de Palestina, y Jabotinsky les contestó: “Si quieres colonizar una tierra en la que ha hay un pueblo que la habita, debes procurar una guarnición militar para esa tierra, o encontrar algún 'hombre rico' o benefactor que provea esa guarnición de tu parte. De lo contrario hay que cejar en el empeño, porque sin una fuerza armada que convierta en físicamente imposible cualquier intento de destruir o evitar esta colonización, la colonización es imposible, no 'difícil' ni 'peligrosa', sino ¡IMPOSIBLE! El sionismo es una aventura colonizadora y en consecuencia se mantiene o cae por la cuestión de la fuerza armada”.
Robert Geesler, otro sionista, escribe un artículo en el que termina diciendo: “Queremos un imperio judío. Igual que el italiano o el francés en el Mediterráneo, queremos un imperio judío”.
En el Congreso de 1935 que celebraron los sionistas en Lucerna las diferencias entre más moderados y radicales en torno a los acuerdos con los nazis y la transferencia de sionistas seleccionados a Palestina y la utilización de cemento alemán llevaron a los miembros del Partido del Estado Judío a gritar “¡Heil Hitler!” para cerrar filas.
En la documentación del Congreso sionista de 1937, se encuentra la declaración de Weizmann donde dice que quiere enviar a Palestina dos millones de jóvenes: “Los viejos pasarán; afrontaran su destino, o no. Ellos son polvo, polvo económico y moral en un mundo cruel. Dos millones, quizá menos, solo una parte sobrevivirá…”. En esa línea el 7 de diciembre de 1938, Ben Gurion, dirigente sionista laborista, declara: “Si yo supiera que es posible salvar a todos los niños de Alemania llevándolos a Inglaterra, y sólo a la mitad de ellos trasladándolos a Eretz Ysrael, optaría por la segunda alternativa”. El 17 de diciembre de 1938 se dirige al ejecutivo sionista: “Si los judíos tienen que elegir entre los refugiados, salvando a los judíos de los campos de concentración, o colaborar con un museo nacional en Palestina, la compasión se impondrá y toda la energía del pueblo será canalizada para rescatar a los judíos de diversos países. El sionismo será eliminado de la agenda, no sólo de la opinión pública mundial, en Gran Bretaña y los Estados Unidos, sino en la opinión pública judía de todas partes. Si permitimos una separación entre el problema de los refugiados y el problema palestino, estamos arriesgando la existencia del sionismo”.
En el libro, Brenner dedica un capítulo a la guerra en España, en él se dan cifras de nazis alemanes y fascistas italianos que se comparan con el número de internacionalistas, entre ellos judíos, que se pusieron de parte de la democracia republicana española; he de señalar que no son correctas esas cifras: hubo muchos más alemanes e italianos que brigadistas, de los que, por otro lado la cifra que se da es un poco elevada. A eso hay que añadir que los nazis alemanes y los fascistas italianos eran relevados cada pocos meses por tropas de refresco, mientras que los brigadistas no tuvieron relevo alguno ni se cubrieron sus bajas. Más aún, los brigadistas salieron de España antes de terminar la guerra, mientras que los nazi-fascistas permanecieron hasta después de la guerra.
Brenner señala la participación en las Brigadas Internacionales de 22 sionistas del sector laborista, y poco más adelante recoge un dato de la Enciclopedia del sionismo e Israel donde se dice que hubo “unos 400 comunistas”, miembros del Partido Comunista de Palestina, e indica que los sionistas participantes fueron a título individual desobedeciendo al movimiento sionista. Luego la participación al lado de la República vino de parte de comunistas palestinos y algunos sionistas que se desengancharon de su inicial organización colonial, pues como señala Brenner con las referencias al libro “Judíos y árabes en Palestina”, de julio de 1936: la ambición de los sionistas laboristas … era conquistar Palestina y dominar económicamente Oriente Medio”, y no sólo eso sino que su colaboración con los nazis les llevó en 1937, mediante una de sus organizaciones, a ofrecerse como espías para las SS.
Ya se ha dicho que la colaboración con los nazis se extendió a los campos más diversos, hubo inversiones en la Alemania nazi, hicieron de agencia comercial en el mundo de los productos alemanes para que se vendiesen saltándose el boicot internacional, participación en la Gestapo, colaboración política dentro y fuera de Alemania con los nazis, integración en el servicio de espionaje nazi, y todo esto dio como fruto en 1941 un documento hallado en la embajada alemana en Ankara (Turquía) titulado “Propuesta de la Organización Militar Nacional (NMO) relativa a la solución de la cuestión judía en Europa y la participación de la NMO en la guerra del lado de Alemania”, en el los sionistas hablan de los “intereses comunes” con los nazis y sus “aspiraciones”, de la “cooperación” entre las dos partes y del “establecimiento del estado judío histórico sobre una base nacional y totalitaria, y ligado mediante un tratado al Reich alemán… la NMO está estrechamente relacionada con los movimientos totalitarios de Europa en su ideología y estructura”.
Aprobado el Estado de Israel en Palestina en 1948 por las Naciones Unidas, las potencias occidentales Inglaterra, Francia y EEUU cuidaban así del capitalismo y sus intereses en Oriente Medio; Beguin puso de Ministro de Asuntos Exteriores a Shamir, reconocido asesino de Lord Moyne, ministro residente británico para Oriente, el 6 de noviembre de 1944, y el del conde Folke Bernadotte, mediador de las Naciones Unidas para Palestina, el 17 de septiembre de 1948”; Beguin homenajeó a la banda terrorista sionista Stern, eje central de NMO, con la emisión de sellos postales con el retrato de Shamir. “No hay mejor prueba de que la herencia de la colusión sionista con fascistas y nazis, y la filosofía subyacente, atraviesan el Israel contemporáneo”, declara Brenner, que finaliza con estas palabras: “Los sionistas nos recordarán la masacre de judíos perpetrada por Hitler, esperando que la simpatía hacia sus víctimas se transfiera a su Estado sionista. Y nos darán lecciones de “islamofascismo” desde el mufti (religioso palestino de Jerusalén que ante las provocaciones sionistas en el Muro intentó sublevar a los creyentes contra los sionistas) hasta el Irán actual”.
Para terminar recojo aquí la carta que Einstein, Hannah Arendt, Sidney Hook y otros hicieron llegar al New York Times en diciembre de 1948 denunciando a Beguin, Primer Ministro del sionista Estado de Israel: “Entre los fenómenos políticos más perturbadores de nuestro tiempo está la emergencia del Partido de la Libertad (Tunat HaHerut) en el reciente Estado de Israel, un partido político muy similar en su organización, métodos, filosofía política y mensaje social a los partidos nazi y fascista … Han predicado una mezcla de ultranacionalismo, misticismo religioso y superioridad racial … Han propuesto sindicatos corporativos según el modelo de la Italia fascista … A la luz de las consideraciones anteriores, es imperativo que se conozca en este país la verdad sobre Beguin y su movimiento. Es de lo más trágico que la cúpula del sionismo estadounidense haya rechazado hacer campaña en contra de los intentos de Beguin”.
Los resultados del sionazismo en Palestina-Gaza están presentes, son bien conocidos, duran ya 62 años, el pueblo palestino sigue resistiendo al colonialismo sionazista apoyado por las potencias capitalistas como modo de garantizar los intereses de sus multinacionales en el Medio Oriente. Los palestinos piden nuestra colaboración en el boicot a los productos sionistas, que en España se comercializan con el código de barras 729. Hay prevista una flota de barcos de ayuda a Gaza, consulte la página de Cultura y Paz, www.culturaypaz.org .
La lista de empresas que colaboran con Israel y las marcas que venden en España puede leerla en www.rebelion.org en el artículo del día 06-06-2010 titulado Productos israelíes comercializados en el Estado español”.
El libro de Brenner, con las discrepancias que puede levantar, aporta una documentación y un análisis del sionismo que sirve de aclaración a cualquier lector.
Título: Sionismo y fascismo. El sionismo en la época de los dictadores.
Autor: Lenni Brenner.
Traductor: Luis César Bou.
Editorial: Bósforo Libros (WWW.bosforolibros.com) (bosforo@bosforolibros.com).

ENTREVISTA A BRENNER

Efectivamente, existen paralelismos entre la limpieza étnica que está llevando a cabo el Estado de Israel en Palestina, y la que en su día realizó el III Reich para librar el sagrado suelo alemán de toda contaminación no-aria o indeseable.

El sionismo necesita, para ver cumplida su pretensión de establecer un estado judío en Palestina, que no exista población árabe. Esto puede llevarse a cabo de dos formas: por la ocupación y la expulsión de los palestinos a campamentos de refugiados en países vecinos (Líbano, Jordania, Siria, provocando un vuelco demográfico y político que ha sido origen de no pocos conflictos en esos países), o dentro de las mismas fronteras del Estado de Israel (lo que ellos consideran que son sus fronteras, que es la totalidad de Palestina).

Viendo que la guettización de la población palestina (Gaza era considerada una olla a presión, un desastre humanitario por las Naciones Unidas, allá por verano) sólo traía más violencia, el sionismo ha tomado el otro camino posible para eliminar de Palestina a los palestinos, y poder construir por fin su Tierra Prometida: el exterminio. Es lo que hemos estado viviendo estos días. Mil quinientos muertos en tres semanas entre el millón y medio de habitantes que tiene la franja de Gaza, supone una tasa de mortalidad altísima, una verdadera masacre.

Podemos afirmar que la agresión de Israel al pueblo palestino supera en criminalidad al comportamiento que tuvo el régimen nazi con los judíos europeos HASTA Enero del 1942, momento en el que el se desarrolló la "solución final" a la "cuestión judía": el exterminio masivo, industrializado, el asesinato en serie de las tres cuartas partes de la población judía en Europa.

Pero hasta ese momento, desde que en 1933 Hitler fuera nombrado Canciller, hasta la conferencia de Wannsee en el 42, los crímenes contra la población judía en Alemania y territorios ocupados (muy especialmente Polonia, donde vivía una extensa comunidad judía) no son comparables, en número y gravedad, como los que ha llevado a cabo el Estado de Israel contra la población árabe oriunda de Palestina desde su misma creación, en 1948.

Hasta entonces, los alemanes se limitaron a una política de detenciones y asesinatos selectivos llevados a cabo por los Einsatzgruppen, así como operaciones de castigo contra la población civil como fusilamientos en masa. En cualquier caso, su extensión y números de crímenes fue muy inferior al balance que ya acumula el Tzahal.

Por poner un ejemplo, la trístemente famosa noche de los cristales rotos (Kristallnacht), fueron asesinados unos 150 judíos, y unos 25.000 fueron deportados a campos de concentración. Como vemos, nada que ver con los 1.500 muertos palestinos, más de 5.000 heridos, y millón y medio de palestinos que viven encerrados en el guetto de Gaza.



Relacionar el nazismo con el sionismo no es una afirmación gratuita: ambos buscan la supremacía de una "raza" y su imposición en un territorio al que tienen derecho por cuestiones sobrenaturales. Para ello, recurren a un belicoso expansionismo basado en una sociedad civil militarizada y acciones de limpieza étnica, deportando y encerrando en guettos a la población atóctona para construir sobre esos crímenes, en un caso, el sueño pangermánico de Großdeutschland y, en el otro, la promesa bíblica de Eretz Israel.




Insisto: la diferencia entre sionismo y nazismo, son los hornos crematorios. Pero hasta 1942, los alemanes se comportaron bastante mejor con los judíos que éstos lo están haciendo con los palestinos.

En algún momento el sionismo tendrá que decidir qué solución tomar con los habitantes de sus guettos. O los extermina, o renuncia a la ocupación y se repliega a las posiciones concedidas por la ONU en 1947, es decir, el 55% de Palestina (y no la línea verde de 1968, con el 75% de territorio ocupado). Mientras que el sionismo no comprenda que su fin último sólo puede ser conseguido mediante la construcción de hornos crematorios, y esté indeciso teniendo a una población hacinada y secuestrada en su propia tierra, este problema continuará. Habrá que tomar una decisión, como la tomaron las autoridades nazis en el 42. O los exterminan, o los expulsan, o renuncian a su propósito.

Hay que recordar que en la idea del nazismo no estaba implícito el exterminio, sino la expulsión de los judíos europeos a...su lugar ancestral de origen: Palestina. El exterminio vino después, ante la imposibilidad de llevar a cabo tal deportación. Por lo tanto, también en lo referente a la cuestión judía, nazismo y sionismo coinciden: la emigración (voluntaria o forzosa, ahí está la diferencia) de los judíos de Europa y del resto del mundo a "su lugar en la Tierra", Israel.





















































































Esta política de apartheid, de segregación racial de la población árabe autóctona para dar preponderancia a los judíos venidos de todas partes del mundo es inequívocamente racista, y está claramente emparentada ideológicamente con el nazismo. Incluso aquellos ciudadanos israelíes de credo musulmán son discriminados por el Estado de Israel (no les está permitido comprar propiedades...) e incluso, una resolución del Parlamento Israelí (derogada por la Corte Suprema hace sólo unos días) les ha querido privar de sus derechos políticos, ilegalizando los partidos musulmanes por considerarlos una quinta columna (considero interesante la visita de este espacio gallego-sionista, para ver hasta qué punto de miseria moral puede llegar una persona). Sus enlaces y banners no tienen desperdicio:


Hay otros blogs sionistas de la versión gallega de la extrema derecha neocon que recomiendo visitar, como:
El cuarto Reich
O ruído dos días
Asociación galega de amizade con Israel
O recanto dos infames
Judíos en el Norte de Shefarad
Galiza-Israel
En defensa de Israel
Shema Israel
FUENTE : http://lamiradadelmendigo.blogspot.com/2009/01/el-estado-nazi-de-israel.html


COMO UN AVISO:
Carta de Albert Einstein y otras personalidades judías al New York Times: “Los dirigentes israelíes son fascistas”


Entre los fenómenos políticos más inquietantes de nuestra época tenemos, en el Estado de nueva creación de Israel, la aparición del «Partido de la Libertad» (Tnuat Haheteur) (1), un partido político con un enorme parecido en cuanto a su organización, métodos, filosofía política y planteamientos sociales, a los partidos nazi y fascista.
Dicho partido ha sido formado por los miembros y partidarios del antiguo Irgun Zyai Leumi, una organización nacionalista de extrema derecha en Palestina.
La actual visita del jefe de esta agrupación, Menajem Begin (2), a Estados Unidos, obviamente se ha calculado para dar la impresión de un apoyo estadounidense a su partido para las próximas elecciones israelíes y para cimentar vínculos políticos con los elementos sionistas conservadores de Estados Unidos.
Muchos estadounidenses de reputación nacional han prestado sus nombres para acoger esta visita.
Es inconcebible que quienes se oponen al fascismo en el mundo entero, si están correctamente informados sobre el pasado y las perspectivas políticas de Begin, puedan añadir sus nombres y su apoyo al movimiento que representa.
Antes de que las contribuciones económicas y las manifestaciones públicas de apoyo a Begin causen daños irreparables y antes de dar en Palestina la impresión de que una gran parte de Estados Unidos apoya a los elementos fascistas de Israel, el público estadounidense tiene que estar informado del pasado y los objetivos de Begin y su movimiento.
Las declaraciones públicas del partido de Begin (3) no muestran su auténtico carácter. Actualmente hablan de libertad, democracia y antiimperialismo, mientras que hasta ayer predicaban abiertamente la doctrina del Estado fascista.
Pero sus actuaciones traicionan sus palabras y muestran el auténtico carácter de este partido terrorista. De sus acciones pasadas podemos deducir lo que puede hacer en el futuro.
El ataque a una aldea árabe
Un ejemplo escandaloso ha sido su actuación en la aldea árabe de Deir Yassin. Este pueblo, lejos de las carreteras principales y rodeado de tierras judías, no tomó parte en la guerra e incluso combatió a las bandas árabes que querían utilizar el pueblo como base.
El 9 de abril, según el New York Times, las bandas terroristas atacaron ese pueblo tranquilo, que no era un objetivo militar en la guerra, y mataron a la mayoría de sus habitantes, 240 hombres, mujeres y niños, y mantuvieron a algunos con vida para hacerlos desfilar como prisioneros por las calles de Jerusalén.
La mayoría de la comunidad judía se quedó horrorizada por este acto y la Agencia judía envió un telegrama de disculpa al rey Abdalá de Transjordania (4). Pero los terroristas, lejos de avergonzarse de sus actos, estaban orgullosos de esta masacre, la proclamaron ampliamente e invitaron a todos los corresponsales extranjeros presentes en el país para que fueran a ver los montones de cadáveres y los daños perpetrados en Deir Yassin.
El ataque a Deir Yassin ilustra el carácter y las acciones del Partido de la Libertad, que entre la comunidad judía predica una mezcla de ultranacionalismo, misticismo religioso y superioridad racial.
Lo mismo que otros partidos fascistas, ha colaborado para romper las huelgas y ellos mismos han alentado la destrucción de los sindicatos libres. En su congreso propusieron los sindicatos corporativos sobre el modelo fascista italiano.
Durante los últimos años de violencias antibritánicas esporádicas, el IZL y el grupo Stern han implantado el reino del terror entre la comunidad judía de Palestina.
Han apaleado a profesores que hablaban mal de ellos y han abatido a padres de alumnos para impedir que sus hijos se reunieran con los maestros.
Con métodos propios de los gángster: palizas, ventanas rotas y robos generalizados, los terroristas intimidan a la población y exigen un alto precio.
Los hombres del Partido de la Libertad no participan en los trabajos constructivos en Palestina. No han tomado ninguna tierra, no construyeron colonias y sólo han disminuido la actividad de la defensa judía.
Sus esfuerzos en la inmigración, muy divulgados, son minuciosos y se dedican principalmente a reclutar compatriotas fascistas.
Contradicciones
Las contradicciones entre las bonitas afirmaciones que ahora hacen Begin y su partido y los informes de sus pasadas actuaciones en Palestina dan la impresión de un partido político poco corriente.
Lleva la marca indudable de un partido fascista para el que el terrorismo (contra los judíos, los árabes y los británicos) y las falsas declaraciones son los movimientos, y cuyo objetivo es un «Estado líder».
A la vista de las observaciones precedentes, es imprescindible que en este país se conozca la verdad sobre Begin y su movimiento.
Todavía es más trágico que la alta dirección del sionismo estadounidense haya rechazado hacer una campaña contra las pretensiones de Begin e incluso se haya negado a explicar a sus propios elementos los peligros que conlleva para Israel el apoyo a Begin.
Por lo tanto, los firmantes utilizamos este medio para presentar públicamente algunos hechos sorprendentes con respecto a Begin y su partido y para recomendar a todos a quienes concierne que no apoyen esta última manifestación del fascismo.
Isidore Abramowitz,
Hannah Arendt
Abraham Brick
Rabbi Jessurun Cardozo
Albert Einstein
Herman Eisen, M.D.
Hayim Fineman
M. Gallen, M.D.
H.H. Harris
Zelig S. Harris
Sidney Hook
Fred Karush
Bruria Kaufman
Irma L. Lindheim
Nachman Majsel
Seymour Melman
Myer D.
Mendelson, M.D
Harry M. Orlinsky
Samuel Pitlick
Ffritz Rrohrlich
Louis P. Rocker
Ruth Sager
Itzhak Sankowsky
I.J. Shoenberg
Samuel Shuman
M. Znger
Irma Wolpe
Stefan Wolpe.

4 comentarios:

  1. Anónimo3/9/10 4:56

    ayyyyyyyyyyyy pero que niñas que son, creen que combaten a Israel jajajaja, dejemne reirme en sus caras,

    los verdaderos Enemigos de Israel Somos Nosotros, y no somos antifas ni noveleros
    ni skins ni punkeros ni nada,
    somos Guerreros hasta la Muerte y Mas Allá

    salam aleikum

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  2. Anónimo3/9/10 4:59

    por favor no usen amarillistamente imagenes de Nuestros Martires, es una falta de respeto,
    Nosotros Vengaremos a Todos,
    pero Uds no tienen derecho de usar a Nuestros Martires como propaganda, una Vergüenza TOTaL!!!!!!!!

    CARAJO

    VIVA HAMAS, VIVA HEZBOLLAH, VIVA PALESTINA

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  3. Anónimo3/9/10 5:04

    se cagaron ijueputas ya sabemos quiens son, se cagaron

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  4. ALEJANDRA6/10/10 20:49

    ANDATE A LA VERGA VOS LOKO, CUAL NIÑITAS NO USES ESO DESPECTIBAMENTE..

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